Existen innumerables productos químicos de uso domestico cuya utilización requiere una mínimas precauciones como  guantes de latex o incluso mascarilla en caso de uso continuado.

 

 


La acetona: para eliminar colas, pintura seca, laca de uñas o incluso para disolver la cera de los muebles se usa acetona. Extender el producto sobre la superficie a limpiar con un paño o pincel, esperar que se seque y rascarla con una rasqueta.

 

El ácido clorhídrico conocido vulgarmente como Salfumant : es perfecto para eliminar los restos de cemento de algunas baldosas exteriores, ladrillos, azulejos y para devolver el color original al mármol. También se utiliza como desatascador de cañerías. Se debe diluir en una proporción de: 20% ácido clorhídrico por 80% de agua.

El amoníaco: su uso debe ser siempre muy diluido. Se utiliza para eliminar la cera y barnices de superficies y darles posteriormente una nueva capa. Así mismo, es ideal para limpiar manchas de sangre o de zumo sobre cualquier tejido. También disuelve la grasa de los cepillos.

El metanol / alcohol de quemar: se utiliza como combustible para el quemador de la fondue. Ideal para limpiar cristales, vidrios, plásticos, pinturas plásticas, y eliminar manchas de tinta, zumos de frutas, bebidas alcohólicas, café, té, leche, huevos, hierba o musgo. El alcohol aplicado al limpiaparabrisas impide que se hiele.

 

El agua destilada: el agua destilada al no tener cal es ideal para planchas con vapor, radiadores de coche (más anticongelante), baterías y depósitos de limpiacristales

La sal para el descalcificador: se usa cuando el agua es muy "pesada" y tiene mucha cal que obtura las conducciones o deja residuos. Su funcionamiento es mediante sales filtrantes que absorben la cal.

El tricloroetileno: se utiliza para limpiar piezas textiles (ropa y alfombras) de manchas de grasas y alquitrán. Una vez seca la mancha, untarla con mantequilla y esperar a que se impregne, después limpiarla con el tricloroetiléno.

El aguarrás o esencia de trementina : su principal uso es el de limpieza de los utensilios de pintura, pinceles, potes, rodillos, etc., (no deja de ser un disolvente). También sirve para diluir pinturas sintéticas, en una proporción nunca superior del 10 al 20% del volumen total.

La lejía o acido hipoclorito: la lejía, aparte de su uso desinfectante, una vez disuelta con agua, nos servirá para eliminar el moho, las algas y el musgo de las zonas húmedas. Hay que prestar especial atención a los nocivos vapores que se pueden producir y nunca mezclar la lejía con otro producto.